Tras un año animando y apoyando a su hijo desde la grada, Abel ha decidido incorporarse al cuadro de técnicos del Isleño con el fin de, no solo ayudar, sino también aprender. Queremos tomar el ejemplo de Abel para incitar a padres y amantes del fútbol sala a acercarse a este deporte en crecimiento. En su primer día en las oficinas del Club, Abel nos dejó los siguientes deseos:
“La temporada pasada estuvo muy bien. Los niños aprendieron mucho. Los niños se conocían de algunos años juntos, se compenetraban muy bien. El resultado fue muy positivo.”
“Este año, junto a otro padre, nos haremos cargo de la categoría “pelusa”. Queremos mantener la misma línea que los entrenadores anteriores.”
“Como padre siempre he intentado colaborar lo máximo posible. Le recomiendo a los demás padres que colaboren, ya que esto lo hacemos por el bien de nuestros hijos.”

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